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domingo, 6 de marzo de 2011

"Mírame Bien" - Sofía Maqueo (Video oficial película "El Estudiante")



LETRA (interpretada por Sofía Maqueo):
Perdido en algún lugar, enfermo de soledad.
Pensé que el amor fugaz era todo y de algún modo.
Tu voz alcance a escuchar, susurro de un ancho mar.
Navega sin rumbo y vas, en silencio, como un sueño.
Por eso yo quiero ser, la luz que te de también fortaleza cuando sientas desvanecer.

(ESTRIBILLO)
Mírame bien.
Quiero saber a donde voy.
Mírame bien.
Quiero apagar este dolor.
Porque este amor que siento va creciendo muy adentro.
Por ti ... voy a seguir.

Contigo aprendí a sentir, que dar es ya recibir.
Mi mundo empezó a girar, y es tu alma quien me salva.
A veces siento temor.
Cuando me atrapa el dolor
, tu sonrisa me acaricia el corazón.

(ESTRIBILLO)


Se trata de la canción de la película mejícana "El Estudiante" (estrenada en México, 2009).
Me encantó esta película. Es de esas pelis que te dejan pensando y reflexionando todo el día porque te tocan el corazón.
Se la recomiendo a todo el mundo.

lunes, 14 de septiembre de 2009

In Theaters On October 28th: THIS IS IT

Michael Jackson "This Is It" (Movie Trailer)

martes, 25 de agosto de 2009

Dedicado a mi amiga marciana

miércoles, 29 de julio de 2009

Alice in Wonderland (primavera 2010)

Dicen que lo imposible es sólamente lo que no hemos visto.



Mi pareja preferida: Burton - Depp
Son los cracks...

sábado, 25 de abril de 2009

Let the Right One In: CINE con MAYÚSCULAS II

Escrito por Almudena Muñoz Pérez el 12.04.09 para la web: labutaca.net

A “Déjame entrar” le sucedió lo peor y lo mejor del mundo: presentarse en sociedad al lado de una hermana fea. “Déjame entrar” sería, en este cuento, la Cenicienta, una fábula de nieve sucia y perfecto final que ha visto los prolegómenos de su vida empañados por la engalanada y deficiente “Crepúsculo”, el último y nada extraño fenómeno romantique para niñas. Si “Crepúsculo”, de Stephenie Meyer, es el fanfic de una mujer que convirtió en aptos para todos los públicos los conflictos de “Buffy cazavampiros” y que gozó lo suyo leyendo “Orgullo y prejuicio” y el “Drácula” de Bram Stoker, la novela del sueco John Ajvide Lindqvist abandona la ilusión del príncipe azul y decide narrar el relato de siempre sin salirse de los dominios habitados por monstruos oscuros. Su adaptación cinematográfica, guiada por la misma pluma, respeta esa claudicación del esquema tradicional: “Déjame entrar” es una Cenicienta que decide casarse con el carbonero y vivir para siempre en lo más hondo de la chimenea.

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Frente a esa rigidez en las formas sociales que parecen haber vuelto a las aulas de nuestros modernos institutos, la peculiar crónica vampírica de Lindsqvist y Tomas Alfredson eleva a la máxima potencia un clásico no por infantil menos oscuro, y que toma la valiente opción de respetar ese mortero fundacional: los niños protagonistas y el umbral de unos tabúes sexuales vocalizados con una inocencia cada vez más próxima a la muerte. Si la saga de Meyer intensifica hasta la extenuación esa atmósfera eléctrica de dos sacos de hormonas que, saben, son criaturas literarias impelidas a esconder el impulso carnal tras apetitos sangrientos y pudores adolescentes, la relación franca y morbosa entre el mortal Oskar (Kare Hedebrant) y la sobrenatural Eli (Lina Leandersson) se acerca mucho más a la larguísima colección de libros de “El pequeño vampiro”, de Angela Sommer-Bodenburg, primera simiente de perversión en esa amistad ilícita y sedienta vigilada por terroríficas abuelas sanguinarias.

ampliar imagen


Calificación: 10/10


Let the Right One In: CINE con MAYÚSCULAS

Vaya peliculón que he podido disfrutar en la sala de cine.
Esto es cine 5 estrellas y lo demás son tonterías... tanto "crepúsculo" y tanta leche, por dios...

En fin, aquí os dejo la crítica de Carlos Marín para la web aullidos

CRÍTICA
Por Carlos Marín

Los vampiros y el cine, amigos y enemigos desde aquel espeluznante Nosferatu que nos dejó Murnau para la memoria cinematográfica. Después de tantos años hemos tenido mil versiones de Drácula, rebeldes chupasangres ochenteros y hasta sofisticados vampiros góticos. En un subgénero donde reina más la mediocridad y la prostitución del mito que otros factores, el desconocido Tomas Alfredson firma uno de los films más bellos, terroríficos y redondos que el cine fantástico nos ha podido dar en los últimos años.

Su principal apoyo reside en la gran sinceridad del punto de vista: el de un niño maltratado en la escuela y familia desestructurada que ve el mundo con unos ojos inocentes, pero no estúpidos. La relación que entabla con su vecina, una vampiresa con más alma que ninguno de los adultos que los rodean, es de una sinceridad, ternura y romanticismo tan potente que por momentos nos olvidamos de que hace dos minutos un hombre ha sido degollado colgado de los pies. Esa capacidad de sintetizar el drama, el amor y el terror sin que prácticamente se note deja en pañales a otros títulos que, supuestamente, mezclan géneros en cócteles de manera “inteligente” (y no, que a alguien le corten el brazo y suene una canción divertida, no es inteligente).

El trabajo de Alfredson, en todos y cada uno de los campos, es excelente. Su manera de dirigir a los niños es cercano a la realidad, con unas reacciones y unos comportamientos que van desde la maldad más absoluta (más estremecedoras que los ataques de la niña) a la más preciosa ternura. Se nota que es un director con experiencia y que trabaja cada una de las escenas con mucho cuidado. Atención al plano de la cama del hospital o a la secuencia de la piscina, lecciones magistrales de cómo la simplicidad y la estática pueden ser más impactantes que una cámara nerviosa e inquieta.

Estamos ante una cinta única en su género, un caramelo amargo que es capaz de hacer reír, luego llorar y hasta finalmente hacer que el espectador abra los ojos como platos. ¿Estamos ante una de las mejores películas de vampiros jamás hecha? Dudoso, sólo el tiempo lo dirá. Lo único que es seguro es que "Let the right one in" es capaz de crear una bella historia de amor, de incomprensión y de fuerza sin alejarse en ningún momento del tema ni el género fantástico. Cuando una escena es capaz de ponerte los pelos de punta de emoción y al mismo tiempo de terror, es que algo bueno hay detrás. Que juzgue aquel que se quiera dejar atrapar y que, si es el correcto, le dejen entrar.

Lo mejor: Su simplicidad narrativa y su arrolladora fuerza emocional.

Lo peor: Que los que quieran una historia de sangre y monstruos saldrán (muy equivocadamente) decepcionados.


Os dejo también el trailer oficial de la peli en su idioma, sueco, original: